miércoles, 12 de abril de 2017

Kleicha (pastas rellenas de dátiles y Nueces de California)


La semana pasada llegó a mi casa un envío de parte de Nueces de California. Una caja que contenía, además de unos cuantos paquetes de sus nueces, varios recetarios con elaboraciones dulces y saladas en los que este exquisito y súper saludable fruto seco era el protagonista.

Como muestra de mi agradecimiento por este lote, he preparado unas pastas rellenas de dátiles y, cómo no, de crujientes Nueces de California. Se conocen como "kleicha" y son de origen iraquí. Las podemos encontrar de muchos tamaños y formas, y con rellenos de lo más variados. En forma de espirales, de media luna, cuadraditas, espolvoreadas con sésamo o adornadas con unos pequeños y decorativos agujeros en la superficie.




Suelen estar aromatizadas con cardamomo y agua de rosas. Y el relleno más usual es de pasta de dátiles, aunque también es común el que se hace con nueces y cardamomo, e incluso con coco (os aviso que tengo muy pendiente probarlas con este dulce relleno por el que siento especial devoción).

En ocasiones, la masa que envuelve estos suculentos rellenos se tiñe con unas pocas hebras de azafrán. E investigando un poquito, y hasta he encontrado elaboraciones que utilizan levadura de panadero para esta masa.


Como veis, se trata de una receta que admite muchas variaciones. De hecho, yo me he concedido unas cuantas licencias -siempre trantando de hacer unas galletas mucho más ricas-. Por ejemplo, uní los dos rellenos más habituales (pasta de dátiles y nueces con cardamomo), e hice uno que -para mi gusto- está mucho más bueno que ambos por separado. Además, tal y como leí en alguna que otra receta, no pude resistirme a agregar unas cuantas hebras de azafrán a la masa. Y es que, en su punto justo, esta es una de mis especias favoritas para los dulces. Otro cambio: obvié el agua de rosas. No me gusta. Le tengo un poco de tirria. En su lugar, he usado agua de azahar, que esta sí que me encanta. En cuanto a la forma que elegí fue la de un rollito, que corté en forma de diamante. Por último, decidí espolvorear con sésamo la superficie de cada uno. Me parece un ingrediente de lo más decorativo para este tipo de dulces de origen árabe. 


Estoy segura de que os gustarán mucho y de que no podréis dejar de hornearlas una y otra vez. 

Y antes de dejaros con la receta, un último aviso: a nosotros, una hornada nos ha sabido a poco, así que os recomiendo hacer dos bandejas.¡Además, si os sobran, se conservan muy requetebién! ^_^



Kleicha (pastas rellenas de dátiles y Nueces de California):
Receta libremente adaptada del libro "The World Cookbook: The Greatest Recipes From Around The Globe".

INGREDIENTES (para unas 18 galletas)
- Para la pasta de dátiles:
60g de dátiles sin hueso, picados
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de agua
1/2 cucharadita de agua de azahar

- Para el relleno de nueces:
40g de Nueces de California, picadas
2 cucharadas de mantequilla fundida
2 cucharadas de azúcar
Las semillas de dos vainas de cardamomo molidas

- Para la masa:
220g de harina
1/4 de cucharadita de sal
2 cucharadas de azúcar
1/2 cucharadita de levadura química en polvo
Las semillas de una vaina de cardamomo molidas
75g de mantequilla fría, cortada en dados
100-120mL de agua fría
unas cuatro hebras de azafrán

- Para la superficie de las pastas:
1 yema batida
2 cucharaditas de agua
Semillas de sésamo



PREPARACIÓN
- Para el relleno (la pasta de dátiles y las nueces con cardamomo):
En un cazo, a fuego bajo, calentamos los dátiles con la mantequilla y el agua. Cocinamos hasta obtener una pasta, removiendo continuamente.
Dejamos entibiar unos cinco minutos, y añadimos el agua de azahar. Mezclamos y reservamos.
Por otra parte, mezclamos en un pequeño bol las nueces con la mantequilla, el azúcar y las semillas de cardamomo. 
Cuando la pasta de dátiles se haya enfriado, la mezclamos con el relleno de nueces y reservamos. ¡Ya tenemos nuestro relleno!



- Para la masa:
En un cuenco amplio, mezclamos la harina, la sal, el azúcar, la levadura química y el cardamomo. Agregamos la mantequilla y mezclamos con las yemas de los dedos hasta obtener una masa similar a unas migas gruesas.
Tostamos ligeramente las hebras de azafrán y las añadimos al agua. Agregamos este agua a la masa y amasamos hasta lograr una masa que se separa de las paredes del bol y ya no se nos pegue a las manos. Formamos una bola, envolvemos con papel film y enfriamos de 30 a 60 minutos.

- Para el formado:
Precalentamos el horno a 175ºC.
Dividimos la masa en dos. Cogemos una de las mitades y la estiramos con la ayuda de un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada. La dejamos bien fina, hasta que tenga la medida de un rectángulo de 30x10cm, aproximadamente. 
En el centro de este rectángulo, disponemos la mitad del relleno de dátiles y nueces. Envolvemos como si formásemos un cigarrillo y cortamos los dos bordes de cada lado. Con un buen cuchillo, cortamos en diagonal, para obtener unos 9 diamantes. Los colocamos sobre la bandeja de horno, cubierta con papel vegetal y repetimos el mismo procedimiento con el resto de la masa y relleno.
Pincelamos cada pasta con una yema de huevo mezclada con dos cucharaditas de agua, y espolvoreamos un poco de sésamo sobre cada galletita. Horneamos 25-30 minutos a 175ºC. Dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.


¡¡Un besazo!!

1 comentario:

  1. Que rico relleno para estas Kleichas, están para comerse unas cuantas, muy ricas.
    Saludos.

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